viernes, marzo 27, 2015

Adioses

Hay muchas formas de despedirse, dando la mano,
dando la espalda, 
nombrando fechas, 
con voz de olvido, 
pensando en nunca.


Por suerte a veces queda un abrazo, 
dos utopías, 
medio consuelo, 
una confianza que sobrevive 
y entonces triste el adiós 
dice que ojalá vuelvas.

Este adiós que te guardo

está madurando con los días

Exprimo nuestra vivencia

y no la dejo quedarse
 en el pasado
No puedo avanzar contigo

porque te deseo a cada instante

Y desear lo que no se puede tener

es como escribir 
sin que nadie te lea


Eso seguro que lo entiendes

Te quiero
pero no deseo luchar
 contra el destino

Disfrutaré de vez en cuando
 de tu recuerdo
 que seguirá alterándome.



Mario Benedetti.
En defensa propia.